La primera vez que visité la National Portrait Gallery de Londres me sentí muy impactada con unos retratos a carboncillo que me paralizaron durante un buen rato. Se trataba, como no, de la magnífica obra de John Singer Sargent, posiblemente, el mejor retratista y acuarelista de la Belle Epoque.
John Singer Sargent nace en Florencia el 12 de enero de 1856, en el seno de una familia adinerada de padres expatriados estadounidenses. Desde niño, pudo apreciar el arte gracias a su madre, que lo llevó a visitar museos por todo el mundo. En el París de 1874, en un momento en que emergen el impresionismo, el fauvismo y el cubismo, Sargent practicó su propia forma de realismo, con claras influencias de Velázquez, Van Dyck o Gainsborough.

Sargent ingresa con 18 años en la Escuela de Bellas Artes de París y a partir de 1874, acude al taller de Carolus Durán, joven y brillante retratista, amigo de Manet y admirador de Velázquez. Sargent aprende a dibujar a partir de modelos en vivo, experimentando con el Naturalismo, el Realismo y el impresionismo.

Con 22 años triunfa en el Salón de Paris con «Recolectores de ostras de Cancale», obra de estilo impresionista. Por sugerencia de su maestro, visita España en varias ocasiones para contemplar a los grandes maestros y en particular a Velázquez, del que adopta algunas de sus técnicas.

Retratos: La «escandalosa» Madame X
Virginie Avegno Gautreau era una dama de la alta sociedad parisina célebre por su belleza. El retrato de Virginie, más conocido como «Madame X», mide más de 2 m. de altura y fue expuesto en el Salón de Paris en 1884. Provoca un gran escándalo en la sociedad parisina. Tras el suceso, Sargent abandonó Paris y trasladó su taller a Londres. En 1916, después del fallecimiento de Virginie, Sargent lo vendió al Metropolitan Museum of Art de New York, donde se encuentra actualmente, y escribió a su director: «Supongo que es lo mejor que he hecho«.

Sargent Acuarelista
En 1907 con 48 años, Sargent abandona casi por completo los retratos al óleo y se dedica a su técnica favorita: la Acuarela. Produce numerosas obras en sus viajes por Europa, Suiza, Italia, España, Portugal y Oriente Medio. Es a Venecia donde iría una y otra vez; allí pinta los canales desde una góndola ya que el movimiento le permite captar ángulos y atmósferas diferentes. Su estilo es una mezcla de técnicas clásicas con impresionistas logrando magníficas texturas y transparencias, llegando a pintar unas 2000 acuarelas.




La popularidad de Sargent decayó después de su muerte en 1925 y hasta la segunda mitad del siglo XX no fue plenamente reivindicado.