Amsterdam
Resulta difícil, por no decir imposible, resumir semejante colección, en poco espacio, así que mostraré las obras que más me impresionaron, omitiendo las pinturas de Rembrandt, que fueron protagonistas del artículo anterior.

Conocido en español como Museo Nacional de Ámsterdam, es el más grande e importante de Holanda tanto por su numerosa colección como por el tamaño del edificio. Es considerado como uno de los más importantes del mundo. El edificio donde se aloja es un palacio gótico-renacentista. En el año 1800, abrió por primera vez su colección al público. En el interior no solo puede encontrarse una importante colección de obras de Rembrandt, sino que además contiene la colección de arte más extensa del siglo de oro neerlandés, así como obras asiáticas.

El cisne amenazado
de Jan Asselijn
Óleo sobre lienzo. De gran formato: 144x171cm. 1650.
Jan Asselijn fue un pintor del barroco que se destacó por sus pinturas de animales, paisajes y escenas históricas. En esta, su obra maestra, pinta a un cisne con las alas abiertas, el cuerpo en tensión, defendiendo el nido con sus pichones del ataque de un perro. La pintura habla por sí misma.

La lechera
Johannes Vermeer
Óleo sobre lienzo. Estilo: Barroco, año: 1658-1660. 44,5×41 cm.
En esta, una de las obras más representativas del pintor barroco, se aprecia la simplicidad de lo cotidiano y se combina con la postura de la mujer que recuerda a una elegante estatua clásica. Vermeer consigue transformar una actividad cotidiana en una obra de arte espectacular a través de su dominio de la luz, las sutiles texturas de su paleta y su capacidad de congelar la acción en una instantánea.

Retrato de Don Ramón Satuté
Francisco de Goya
1823. Retrato. Óleo sobre tela, 107,0 cm; Ancho: 83,5 cm.
Una nueva e innovadora técnica de investigación de obras de arte con rayos X ha permitido al Rijksmuseum hacer un singular descubrimiento en un cuadro de Goya. Bajo las capas de pintura del «Retrato de Don Ramón Satuté» ha aparecido la figura de un militar con uniforme francés de la Guerra de la Independencia española. Los expertos creen que posiblemente podría tratarse de algún general napoleónico o incluso del propio monarca, José Bonaparte. El hecho de que el rostro sea la única parte que no se puede ver con precisión del personaje oculto lleva a pensar que fue borrado a conciencia por el propio pintor ante el miedo a alguna represalia.

Autorretrato con sombrero de fieltro gris
Vincent Van Gogh
Óleo sobre cartón, 24x34cm. 1887. París: invierno, 1887/88.
Vincent se mudó a París en el 1886 y fue durante esa época, coincidiendo con su peor estado de salud, cuando realizó decenas de autorretratos. En este, se muestra a sí mismo a la moda parisina de la época. La técnica empleada es pintarse mirando a un espejo y trata de mostrar su estado de ánimo. Van Gogh estaba hastiado de su vida en París, lo cual queda claramente reflejado en el tipo de pincelada.

El alegre bebedor
Frans Halls (1583-1666)
Óleo sobre lienzo. Formato: 81,5 cm de alto y 66,5 de ancho. Estilo: barroco holandés.
Es un personaje de mediana edad que viste un chambergo con los puños y el cuello blanco, tocado con un sombrero. Se le representa en el instante de empezar a sentir el efecto del alcohol por el brillo de sus ojos algo vidriosos que nos miran de frente y las mejillas sonrosadas. Con la otra mano parece invitar al espectador a tomar una copa que parece querer salir del cuadro.