Artemisia Gentileschi

«Mostraré a Vuestra Señoría Ilustrísima lo que sabe hacer una mujer», escribía Artemisia Gentileschi en 1649 a uno de sus clientes, Antonio Ruffo, anunciándole el pronto envío de un cuadro.

Pintora barroca de la corriente del caravaggismo, nació en Roma el 8 de julio de 1593. Su padre era el pintor Orazio di Ottaviano Montoni. Quedó huérfana de madre a una edad temprana y comenzó a acompañar a su padre al estudio: los pinceles, los lienzos y los colores se convierten en su mayor pasión. A pesar de que se le prohibía salir de casa, su obra es un claro ejemplo de mujer que luchó por ser dueña de su voluntad, la justicia y su destino, en pleno siglo XVII.

***Fue la primera mujer admitida en la Academia de Diseño en Florencia, donde la pintora dio a conocer su talento.

*** Un invitado habitual en casa de su padre, era Agostino Tassi, un artista de la época conocido como «lo smargiasso» (el fanfarrón). Un día Tassi aprovechó la ausencia de su amigo y violó a Artemisia. A raíz de esto, el padre de Artemisia decidió presentar una denuncia que se convirtió en un largo y doloroso proceso judicial. Antes del veredicto contra Tassi (un año de prisión) pasaron siete meses de interrogatorios y hasta tortura, sin que nadie la creyera. Posteriormente, fue forzada a casarse con el pintor toscano Pierantonio Stiattesi y aprovechó la oportunidad para mudarse a Florencia.

***En este época pintó otra escena bíblica: «Judith decapitando a Holofernes», su obra mas famosa. (1612 – 1613). Plasma el momento en el que la viuda Judith, ayudada por su fiel doncella, decapita al general asirio que se había encaprichado con ella, aprovechando que está borracho y se ha quedado dormido. El tema sorprende por el crudo tratamiento de la imagen, el hábil manejo del claroscuro y su dramática interpretación. Pintando a mujeres fuertes y maduras, se diferencia del resto de los pintores de su época.

***Su primer lienzo fue «Susanna e i Vecchioni» con tan sólo 17 años.

***En el período florentino, que duró sólo hasta 1620, la pintora hizo importantes amistades, entre ellas Galileo Galilei. Negociaba ella misma el precio de venta de sus obras con coleccionistas privados de renombre —como los Médicis o el duque de Módena—, viajaba sola por toda Europa e incluso dirigía un taller de pintura en Nápoles donde trabajaban exclusivamente hombres. Sólo en la segunda mitad del siglo XX su arte comenzó a ser de nuevo apreciado.

***París, Barcelona, y actualmente la National Gallery de Londres recogen una muestra unitaria de sus obras, rindiéndole justo homenaje. En nuestros días, más de cuatro siglos después, atraviesa su mejor momento.

***Su libertad y su modernidad la convirtieron en un personaje excepcional para la época. «Los compradores de arte, conscientes de ello, solían encargarle temas que representaban heroínas del pasado [como Catalina, Diana o Cleopatra]. Querían tener un cuadro de mujer fuerte pintado por otra mujer fuerte».

***Al final de su vida, pese a las penurias económicas y toda suerte de sinsabores, la gran pintora romana conservaba intacto el orgullo y la energía que le permitieron superar los abusos que sufrió en su juventud y hacerse un nombre en el competitivo mundo artístico de la Italia barroca.

Publicado por adela

Pensé en el blog, como plataforma para mostrar mis trabajos y de paso hacer un repaso por algunos temas relacionados con la pintura y los pintores. Estoy aprendiendo mucho mientras busco y selecciono información. También me sirve de acicate para seguir dibujando. Es como mirarse en un espejo, a veces cuesta reconocerse... y eso te impulsa a tratar de mejorar.

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